CLÍNICOS > SUPERFICIE UTM

La implantología del futuro será esto: la modulación de las señales biológicas que controlan la diferenciación celular de manera armónica y bio-mimética.  Es un desafío que comienza desde lejos, gracias a un trabajo de investigación y análisis de las respuestas celulares en vitro y en vivo.  Es un largo camino, donde cada mejora que llega a la clínica oculta una historia de tentativas, fracasos, frustración y al mismo tiempo entusiasmo, inspiraciones y hallazgos.  Es un camino que requiere el aporte de todos, investigadores, clínicos y usuarios. Es un camino difícil, pero es un camino que está cambiando la manera de hacer odontología.

Prof. Guido Maria Macaluso – Universidad de Parma

LA SUPERFICIE DEL IMPLANTE: UN NICHO SUSTITUTIVO

Introducción a Scientifica vol.I -enero de 2011

La innovación de la superficie UTM

La superficie UTM (Ultrathin Threaded Microsurface) con su rugosidad de 60 micron se ha ideado adrede para ser un substrato excelente tanto para los tejidos blandos como para los tejidos duros. No es una superficie fresada, sino que se trata de una micro-rosca realizada adrede para potenciar la organización celular, aprovechando el llamado principio de ‘contact guidance’, por el que las células suelen disponerse y moverse siguiendo los estímulos geométricos alrededor. Los fibroblastos son guiados pues en este ambiente unidireccional, como si se encontraran en un raíl, donde pueden únicamente alargarse y contraerse. El movimiento controlado y guiado permite a las células posicionarse de manera correcta en la micro-espira gastando poca de su energía, que permanece disponible para la finalidad principal de cada célula: duplicarse.

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Imagen SEM de la superficie UTM

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Disposición de los miofibroblastos murinos en la superficie UTM a las 72 horas y observados con microscopio de fluorescencia- experimento en vitro. Amablemente ofrecido por el Centro de Odontología de la Universidad de Parma.

Aunque haya sido ideada para sostener los tejidos blandos, la superficie UTM ha demostrado que se puede osteointegrar ya a los 3 meses, tanto en el hueso duro como en el hueso escasamente mineralizado.

Según las imágenes histológicas presentes aquí al lado, donde se observa la colocación de hueso nuevo también en contacto con la superficie UTM, podemos optar por una inserción más profunda del implante y su posicionamiento en sitios post-extracción en los que una parte del cuello UTM está en contacto con el hueso (típicamente con los picos mesio-distales y con la pared lingual o palatal) y otra parte en contacto con los tejidos blandos (porción vestibular).